Primavera, la primera depuración del año

A finales de marzo se acaba formalmente el invierno y empieza la primavera según nuestro calendario. Este cambio de estación se manifiesta también a través de nuestro organismo. Si en invierno nuestra energía se concentraba y se interiorizaba, ahora vuelve a expandir y abrirse hacía el exterior. También empezamos a «florecer»…

Textos: Blanca Herp con informaciones de Dörte Froreich (terapeuta naturópata).

¡Un poco de limpieza!

Es un momento muy bueno para hacer limpieza, no solo en casa sino también dentro de nuestro organismo. Limpiar equivale a depurar, desintoxicar, eliminar residuos que son producto tanto de los procesos metabólicos corrientes como de sustancias que han sido absorbidas por el exterior a través de alimentos, medio ambiente y fármacos, que ahora se deberían de eliminar para descongestionar el hígado y drenar los sistemas sanguíneo y linfático.

El efecto se verá en una digestión más ágil, una piel más hermosa, pelo y uñas brillantes y fuertes, y sobre todo en un aumento de vitalidad y optimismo. La energía del hígado se relaciona según la medicina china con estados de irritabilidad, humor cambiante, la rabia y el enfado fácil. Con una dieta depurativa se puede desbloquear este órgano y ¡cambiar el estado de ánimo!

La primera medida es activar las vías naturales de eliminación como la excreción, la diuresis y la sudación, mediante corrección alimentaria, ejercicio físico y otras medidas higiénicas que luego comentaremos.

En la depuración ayudamos a desintoxicar los intestinos y a agilizar el tránsito intestinal, a estimular la actividad renal y con ello la retención de líquidos y a potenciar la actividad del hígado, el órgano de mayor tamaño de nuestro cuerpo (aparte de la piel) y uno de los más importantes de nuestra salud: es responsable del metabolismo de las grasas y relacionado con la purificación de la sangre y la piel.

Como queremos eliminar sustancias tóxicas estancadas dentro de nuestros tejidos, al movilizarlos nos pueden causar ciertas molestias. Cuando los resíduos vuelven a entrar en el torrente sanguíneo, pueden obstruir momentáneamente algún vaso sanguíneo, lo que causará malestar o dolor (sobre todo de cabeza) o reacciones en la piel, uno de nuestros órganos de excreción.

Descanso y ejercicio

Todo eso es normal y pasajero y, según como vayamos eliminando, desaparecerán estos síntomas. Se recomienda descansar lo suficiente (incluso con una bolsa de agua caliente en la zona del hígado, debajo del arco costal derecho) y dar paseos al aire libre para una buena oxigenación de todas las células.

También podemos estimular la excreción con ejercicio aeróbico que nos hará sudar y tratamientos corporales (un masaje, reflexología, baños calientes con aceite esencial, limpieza con guante de crin, sauna o un buen drenaje linfático).

Otra recomendación: enemas intestinales, por ejemplo con infusión de manzanilla o efectuar una hidroterapia del colón para hacer más eficaz la depuración y eliminar residuos estancados.

Tisanas con plantas medicinales

Es importante beber mucho líquido durante toda la depuración para apoyar la función renal y facilitar la excreción de estos residuos acumulados.

Aparte de agua natural de baja mineralización, se recomienda tomar infusiones de plantas que ayudan en este proceso (abedul, bardana, cola de caballo, diente de león, ortiga verde, zarzaparrilla), agua de piña o agua con zumo de limón o pomelo.

Un día especial a la semana

El tiempo de la cura depurativa depende de cada persona y puede variar desde 1-3 días de monodieta hasta dos semanas de depuración con ayuno a base sólo de líquido.

Para iniciarse en esta costumbre tradicional (aparece en la mayoría de religiones), se puede empezar con un día de «sólo crudos» a base de fruta y verdura de origen biológico (siempre que sea posible). Es decir, escoger un día de la semana que haya tiempo para dedicarse a uno mismo y comer solo alimentos crudos, como fruta u hortalizas, y beber sólo agua, infusiones o licuados de frutas naturales (ejemplo: zanahoria, manzana y apio con jengibre).
Se aprovechará este día para romper con algunas rutinas como dar un paseo largo al lado del mar o en el campo en vez de ver la tele, leer un buen libro en vez de dormir mucho y solo comer alimentos «vivos» en vez de picar entre horas cosas inadecuadas. Si os gusta la experiencia, lo podemos repetir cada semana o cada dos semanas (o tal vez una vez al mes), para mantenernos «depurados» y en buena forma.

También podemos alargar la acción y alimentarnos a base de crudo durante 2-3 días, lo que tendrá un efecto depurativo mayor y más profundo y -ventaja añadida- nos aportará muchos micronutrientes como enzimas, vitaminas y minerales, agilizando todos los procesos enzimáticos y metabólicos en el interior de nuestro organismo.

El caldo vegetal

Otra opción sería de tomar en la cena solo un caldo vegetal depurativo a base de ajo, cebolla, apio, puerro, zanahoria, nabo, jengibre, alga y miso, quizás durante 1-2 semanas, lo que ayudará a perder un poco de peso, alcalinizar y remineralizar el organismo y estimular la depuración nocturna natural del cuerpo. Para los niños se puede enriquecer el caldo vegetal con más verduras, patatas o algún cereal, tipo arroz integral, quinoa, cuscús de espelta y algunos tacos de tofu.

Quiero recordar un consejo de la dietética china, que nos recomienda: ¡masticar el agua y beber los sólidos! Mejorando la masticación e insalivación de nuestros alimentos, optimizamos su digestión y la absorción de los nutrientes (consejo: contar hasta 14 en cada bocado).

Al levantarnos

Para romper el ayuno nocturno y excretar los residuos acumulados se recomienda tomar nada más levantarnos un vaso de agua tibia con zumo de medio limón, seguido por el cepillado de los dientes para evitar que el ácido del limón dañe el esmalte dental.

Para el siguiente «des-ayuno» recomendaría un plato de fruta fresca y algunos frutos secos crudos, acompañado por una infusión de hierbas o un té verde, combinación muy buena para despertarse, recargar pilas y empezar el día con energía, sin sentirse pesado. A los niños les añadimos algunas tortitas de arroz y una infusión de rooibos, sin teína.

Dieta «sólo líquidos»

También podemos hacer una depuración a base de «sólo líquidos», lo que añade un descanso al sistema digestivo. Podemos reducir nuestras ingestas durante algunos días a tomar sólo agua, infusiones, zumos y licuados naturales frescos y caldo vegetal depurativo.

Para ello se recomienda empezar con una dieta «disociada», eliminando primero la proteína (tofu, seitán, tempeh, legumbre, frutos secos), después los cereales (pan, harinas, pasta, arroz, etc…) hasta quedarse con fruta y verdura durante un día.

A partir del cuarto día se puede empezar con los líquidos. Para acabar con este semi-ayuno, reintroducir primero unas manzanas, luego otras frutas y verduras (ensalada), después la patata o el arroz integral, y al final la proteína, repartiendo la inserción de estos alimentos otra vez en varios días. Recordad que es muy importante que la transición a una alimentación normal tras un ayuno debe ser paulatina.

Para intensificar el efecto depurativo

Podemos tomar 2 o 3 cucharadas de zumo de aloe vera biológico en ayunas, acompañado por el vaso de agua tibia con zumo de limón o un zumo de pomelo natural con una cucharadita de polen de abeja, que estimulará al mismo tiempo nuestras defensas. Una recomendación: hacer una cura de 4-6 semanas con estos suplementos.

Mucha gente cree que se puede sentir cansada cuando deja de comer, pero nada más lejos de ello…. El cuerpo gasta una tercera parte de toda su energía en los procesos digestivos, que durante un ayuno se ahorra. Por lo cual disponemos de un 30% de energía adicional para realizar otras actividades: ¡hay que aprovecharla!

Si alguien sufre de tendencia al estreñimiento, puede agilizar el tránsito intestinal, añadiendo semillas de lino molidas (2 cucharaditas de postre), un yogur o kéfir natural (de cabra u oveja) que se tomará por la mañana o por la tarde o antes de acostarse (no durante los días de solo líquidos), más 2 kiwis y alguna ciruela desecada. Añadir salvado de avena al muesli, yogur, sopas y cremas aporta fibra adicional, que sirve para aumentar el bolo fecal y estimular el movimiento intestinal hacia la «salida».

También es importante el aporte suficiente de agua (1,5-2 litros al día) para una hidratación apropiada, buenos hábitos y una rutina saludable, tomándose el tiempo necesario para el baño ¡cada día!

Así que, después de tirar «lastre», ¡os deseamos un despertar primaveral con alegría y mucha vitalidad añadida!

LAS RECETAS

Ensalada maravilla hepática

Para 2 personas
Tiempo preparación: 10 minutos

Ingredientes:

  • 6 tiras de alga agar-agar.
  • 50 g de hojas de rúcula.
  • Medio radiccio.
  • 1 alcachofa.
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío.
  • 1 limón bio.
  • 2 cucharaditas de tamari.
  1. Ponemos a remojar las tiras de agar agar en un bol con agua fría. Lavar las hojas de rúcula y de radiccio y secarlas en un centrifugador de verduras.
  2. Cortamos la alcachofa por la mitad, las frotamos con limón, retiramos el centro piloso y la cortamos a láminas bien finitas.
  3. En un bol mezclamos las hojas de rúcula, de radiccio, las láminas de alcachofa y las tiras de agar-agar bien escurridas.
  4. En un cuenco batimos con un tenedor el aceite de oliva con el resto de zumo de limón y el tamari y lo vertemos a la ensalada. Removemos para incorporar bien el aliño y servimos.

Nota del chef. Los componentes de esta ensalada son muy buenos amigos del hígado. Recuerda incorporar verduras amargas en una dieta depurativa.

Caldo depurativo con ortiga verde

Para 2 personas
Tiempo preparación: 45 minutos

Ingredientes:

  • 2 cebollas, 2 zanahorias, 2 puerros 2 ramas de apio, 2 hojas de col blanca.
  • 1 trozo de alga kombu.
  • Las hojas externas de una alcachofa (las más duras que solemos descartar).
  • 3 litros de agua.
  • Hojas secas de ortiga verde (en herboristerías).
  1. Limpiar y trocear las verduras; las ponemos en una olla grande, vertemos el agua y llevamos al fuego.
  2. Cuando alcance el punto de hervor reducir el fuego al mínimo y dejar cocer 40 minutos. Dejar entibiar y colar.
  3. Al momento de servir echar en el plato o el tazón una cucharada al ras de hojas de ortiga verde y verter el caldo caliente.

Tapar y dejar en infusión unos minutos. Luego tomarlo todo.

Nuestro consejo. En una dieta depurativa este caldo es esencial para ayudar a eliminar toxinas, depurar riñones y remineralizar. También se suele beber durante ciertos ayunos.

Kéfir con lino y ciruelas

Para 1 persona
Tiempo preparación: 15 minutos

Ingredientes:

  • 4 ciruelas secas.
  • 1 cucharada de semillas de lino.
  • 1 kéfir de leche de cabra.
  1. Cuece las ciruelas al vapor durante 6-8 minutos. Retira, deja enfriar y córtalas en trocitos.
  2. Muele las semillas en un mortero.
  3. Mezcla el kéfir con las ciruelas picadas y las semillas de lino y tómalo en el desayuno.

Nuestro consejo. Para un plan depurativo preferentemente evitaremos los endulzantes «extra» porque las ciruelas ya le dan cierto dulzor. Si aún así necesitas más sabor dulce, añade una cucharadita de sirope de ágave.

Los lacto-vegetarianos lo toman en la fase previa de un ayuno o una cura depurativa para ayudar a mejorar las evacuaciones.

Salir de la versión móvil