Placas solares sobre los pantanos

Se pueden reconciliar la energía fotovoltaica y la producción de alimentos. Las placas solares sobre pantanos, charcas y canales de riego es una opción que ayudaría a que tanto la producción de alimentos como la energía fotovoltaica puedan desarrollarse sin interferirse ni superponerse entre ellas. El film «Alcarràs» ya no sería necesario.

Fotovoltaica flotante y canales de riego

En realidad, técnicamente son dos opciones diferenciadas. Una de ellas es sobre los pantanos y charcas. En este caso, se trata de fotovoltaica flotante, ya que las placas solares se sitúan flotando sobre el agua. Existen modelos apropiados para gestionar los variables niveles de agua.

La otra opción es sobre los canales de riego. En este caso, las placas solares se instalan sobre estructuras metálicas sobre los canales, que pueden adaptarse para garantizar la gestión del canal.

Es importante dar salida a esta solución, que no compite con la producción de alimentos. Pare ello es urgente que los políticos ayuden a planificar, informar y hacerlo realidad. Actualmente ya existen instalaciones en California, en la India y en otros países de Asia. En Portugal, la empresa EDP (Energías de Portugal) está construyendo sobre el embalse de Alqueva la planta solar flotante más importante de Europa. En España solo existen pequeñas experiencias, principalmente de autoconsumo.

Ventajas e inconvenientes de la fotovoltaica flotante

La instalación no compite con el suelo agrícola. No afecta la capacidad productiva de alimentos ni provoca desarraigo ni desequilibrio territorial. Y son decenas de miles de hectáreas las que se podrán utilizar

Su impacto visual es mínimo. Es importante tener en cuenta que se instalan en estructuras artificiales, es decir, en grandes instalaciones construidas por el hombre. Los paneles solares tienen un impacto muy leve y poco molesto en el paisaje, ya que forman una superficie plana sobre el agua, similar a unas balsas de mejillones.

Los instaladores aseguran que la fotovoltaica flotante incrementa la eficiencia energética de la instalación por el hecho que el agua enfría los paneles solares.

Reduce muy significativamente la evaporación del agua (algunas fuentes indican una reducción de un 80%). Una ventaja de gran valor, dada la escasez de agua.

Como desventaja se señala el costo superior, pero si valoramos la mejora de rendimientos y la aportación de agua al reducir la evaporación, el balance puede ser claramente favorable.

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