Perder peso… y no recuperarlo

Son tantas las personas que necesitan adelgazar, que casi podemos pensar que cada una de ellas tiene en la cabeza un método, su propio método, para perder peso (el índice glucémico, las calorías, las monodietas)… Hace tres años, en el mundo había 830 millones de personas con obesidad y más de 2.040 millones sufren sobrepeso, así que no es un tema cualquiera.

Textos: Blanca Herp.

Hoy disponemos de un sinfín de recursos, incluidos los alimentos y probióticos con efecto saciante (es decir, para comer menos). Porque ésta es una de las claves: comemos demasiado… ¡y conviene elegir mejor los alimentos! Hay que prestar más atención a las comidas habituales y si la elección pasa a formar parte de nuestro estilo de vida, mucho mejor. Vamos a repasar algunas plantas medicinales y algunos detalles sobre el efecto yo-yó y el metabolismo.

Fitoterapia y pérdida de peso

La fitoterapia (phytos «planta» y therapeuo «cuidar») o arte de curarse con plantas es la forma de tratamiento más antigua: existe un primer registro escrito con una antigüedad de más de 5.000 años. Al principio, la fitoterapia tradicional inventariaba los remedios caseros y empíricos de las costumbres locales (tisanas, infusiones, polvos, cataplasmas…). Poco a poco se ha enriquecido progresivamente con conocimientos bioquímicos que han dado forma a la fitoterapia actual, que pretende validar científicamente los usos medicinales de nuestros antepasados. Se proponen también nuevos métodos de extracción de principios activos que permitan ampliar el ámbito terapéutico.

En forma de complemento

¿Y en un programa de pérdida de peso? Las empresas que elaboran complementos dietéticos se prestan a ofrecer todo tipo de recursos; es lo suyo, y saben que son muchas, muchísimas, las personas que quieren adelgazar, lo cual garantiza una recompensa a su tarea.

En el marco de una alimentación equilibrada y de una práctica deportiva regular, los extractos vegetales apoyan los esfuerzos personales para adelgazar de forma complementaria, desde la regulación del apetito al metabolismo de las grasas, pasando por la modulación del gasto energético. Veamos algunas plantas adecuadas para la pérdida de peso.

La algarroba, un arma contra el picoteo

Fruto del algarrobo (Ceratonia siliqua L.), la algarroba (ver el número 409) es una leguminosa mediterránea cultivada fundamentalmente en la península ibérica.

Tiene forma de vaina plana y oscura cuando está madura y contiene una pulpa con sabor a cacao que favorece la sensación de saciedad. Esto ayuda indirectamente al control de peso conteniendo las ganas de picar. Esta propiedad sacietógena particular de sus galactomananos, unas fibras solubles que retrasan el vaciado gástrico.
Si bien el polvo de algarroba se pone en bebidas y platos dulces, existen eficaces extractos de algarroba quimiotipados en forma de galactomananos.

Coleus, para el metabolismo de las grasas

Miembro de las Lamiáceas, el coleus (Coleus forskohlii) es una planta tropical originaria del norte de la India utilizada desde hace milenios en la medicina ayurvédica. Actualmente sus raíces son muy codiciadas, debido a su contenido en forskolina. También conocida como coloneol, los investigadores nos dicen que este diterpeno está implicado en el proceso de termogénesis (producción de calor corporal) y regula la función endocrina, por lo que contribuye así al correcto metabolismo de las grasas y favorece la pérdida de peso.

Identificada desde 1974, la forskolina se encuentra hoy en el contenido de algunas cápsulas aconsejables para adelgazar (como por ejemplo el potente Advanced Fat Burner, que combina el coleus con forskolina con el café verde, la inulina, el cardo globo indio y la garcinia).

La guindilla, la ayuda de la capsaicina

¿Podría la pimienta picante (Capsicum annuus) quemar nuestros kilos de más al mismo tiempo que nuestras papilas gustativas? En forma de suplementos, no es imposible. Este pequeño condimento de la familia de las solanáceas contribuye en cualquier caso al control del peso gracias a sus capsaicinoides, que también activan la termogénesis e influyen conjuntamente en la modulación del apetito.

El alga marina negra, una pequeña revolución adelgazante

Presente en las costas del Atlántico Norte, el alga marina (Ascophyllum nodosum) es un alga parda –ampliamente estudiada por la comunidad científica– que ayuda a promover la pérdida de peso y la salud intestinal, gracias a sus polifenoles que se dirigen a dos enzimas digestivas responsables de la descomposición de azúcares y grasas: la alfa-amilasa y la lipasa.

Garcinia, para reducir el almacenamiento de grasa

Tomando la apariencia de una calabaza amarilla en miniatura, la garcinia (Garcinia cambogia, ver los números 393 y 463), conocida también como «tamarindo malabar», es una fruta de carne particularmente ácida, generalmente consumida como especia en la gastronomía asiática.

La corteza de garcinia es la que participa en el control del peso y el metabolismo de las grasas, gracias a su enorme contenido en ácido hidroxicítrico (entre el 15 y el 30%). No se conocen aún todas su propiedades, pero se sabe que este compuesto es un inhibidor de la ATP-citrato liasa, una enzima involucrada en la síntesis de ácidos grasos. En este sentido, la garcinia puede ayudar a reducir el almacenamiento de grasa.

La mirra, una aliada poco conocida para adelgazar

La mirra de la India (Commiphora mukul) está bien presente como arbusto que crece en las tierras desérticas de la India. A medida que supura, su tronco libera una oleorresina de goma que en la medicina ayurvédica ayuda a perder peso, al metabolismo de los lípidos y a la salud cardiovascular.

Contiene guggulsteronas, unos esteroles vegetales que intervienen a diferentes niveles (principalmente enzimático, tiroideo y adipocitario).

Para quienes todavía tienen cerca una bolsa de dulces, hay que eliminarla del todo y, en su lugar, podéis mascar un poco de regaliz de toda la vida con el que aún hoy se siguen elaborando complementos dietéticos.

Una infusión para perder peso

La flor de Jamaica o hibisco (Hibiscus sabdariffa), también conocida en algunos lugares como «rosa de abisinia», es una planta que se relaciona con numerosas propiedades beneficiosas para la salud. Pero hay una en la que no siempre se hace especial hincapié y que sin embargo es de lo más útil y efectiva: nos aseguran que su infusión es un aliado excelente para todos aquellos que desean perder peso.

Esta cualidad fue avalada por un estudio en el que 36 participantes con sobrepeso tomaron esta tisana o un placebo durante 12 semanas y se constató que esta bebida reduce el peso, el nivel de grasa corporal, el índice de masa corporal (IMC) e incluso la relación de volumen entre la cadera y la cintura.

Para preparar esta bebida solo se necesitan 100 g de la planta ecológica, litro y medio de agua y una ramita de canela fresca. Calientamos el agua en una cazuela y, al primer hervor, se incorpora la ramita de canela, que dejaremos hervir durante unos 5 minutos.A continuación se añade la flor de Jamaica y dejamos todo a fuego medio durante 8 minutos más.

Dejar reposar la infusión bien tapada, y ya está a punto de beber! Por la mañana en ayunas también favorece el tránsito intestinal.

¿Podemos perder peso de forma efectiva?

¿Cuál es el secreto? No hay ningún truco mágico: todo exceso de calorías engorda y los kilos de más son siempre el resultado de un desequilibrio entre las calorías ingeridas y las gastadas. Es imprescindible comer menos y gastar más energía, obligando así al cuerpo a recurrir a las reservas para seguir funcionando. Ahora bien, con este objetivo, ¿qué hay que reducir, la ingesta de grasa o la de azúcar?

CONOCER AL «ENEMIGO»

Grasas. Para limitar el número de calorías ingeridas durante mucho tiempo se ha aconsejado reducir las grasas, ya que son los nutrientes más calóricos (9 kilocalorías por cada gramo, mientras los carbohidratos contienen 4 kcal/g). Sin embargo, ahora sabemos que la mayoría de las veces resulta inútil, y hasta perjudicial, reducir la cantidad de grasa en una buena dieta adelgazante.

Carbohidratos. Hoy en día son los carbohidratos -especialmente los refinados- los que están más demonizados. Es verdad que, en lo que a la salud respecta, es mucho mejor no consumir carbohidratos en exceso.

Hoy se sabe que, además de la diabetes y otros trastornos metabólicos, pueden aumentar el riesgo de muerte hasta en un 28%. Además, las dietas con bajo contenido en carbohidratos han pasado a considerarse las más eficaces de cara a la pérdida de peso, al menos tras los 6 primeros meses.

Sin embargo, los efectos del azúcar en el control del peso no están tan bien definidos como podría pensarse. A largo plazo una dieta baja en carbohidratos implica una pérdida de peso ligeramente mayor que una dieta pobre en grasas, pero los datos señalan que esa diferencia no es realmente tan significativa como se pensaba. En definitiva, para obtener resultados visibles hay que tener en cuenta otro elemento importante: la calidad de los alimentos.

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