Cómo hacer velas aromáticas artesanales

Las velas aromáticas suelen transmitir, con sus cálidas esencias, un mensaje de hogar cálido y acogedor. Con ellas podemos convertir cualquier ambiente en un lugar relajante, evocador de épocas y lugares que nos acercan al bienestar.

Se han convertido en un elemento más para ambientar la casa y en un detalle para celebrar o regalar en cualquier época del año.

Las velas y el estado de ánimo

Además, las velas son también símbolos de renovación, iluminación y  purificación. Por eso se utilizan tan a menudo en diferentes tradiciones litúrgicas en todo el mundo, tanto para favorecer la meditación como para crear un ambiente más sugerente y romántico. Además, según el aroma que desprendan, pueden ejercer sobre nosotros efectos energizantes, descongestionantes, relajantes o estimulantes y potenciar un cierto estado de ánimo.

Una tradición milenaria

La historia de las velas se remonta al inicio de las primeras civilizaciones. Desde las velas de aceite de los romanos, a la fabricación de otras más elaboradas a partir de sebo (un extracto de origen vegetal) o aquellas que fabricaban los egipcios a partir de ramas embarradas de sebo de bueyes o corderos. Para todas estas culturas las velas eran el medio principal para iluminar y se utilizaban en ofrendas religiosas y rituales, para ahuyentar los malos espíritus y, poco a poco, se fueron convirtiendo en un elemento típico de fiestas y celebraciones. Hay constancia de que en Alemania ya en el siglo XVI se colocaban velas en el árbol navideño. A partir de 1850, con el descubrimiento del petróleo, comenzaron a fabricarse velas con parafina y, posteriormente todo cambió cuando primero el queroseno y después la electricidad, hicieron su aparición en nuestros hogares.

Así fue como las velas fueron adquiriendo un aspecto más decorativo y aromatizador, en lugar de ser un mero instrumento para iluminar.

Velas aromáticas hechas en casa

Podemos encontrar en el mercado velas en miles de modelos, formas, tamaños y colores diferentes. Muchas incluso a buen precio. Entonces, ¿por qué elaborarlas en casa? Porque entonces podemos controlar los ingrediente. Sin olvidar que hacer velas es de hecho una manualidad simple, original y perfecta para regalar.

Materiales necesarios

  • Cera o parafina refinada (la puedes encontrar en tiendas de manualidades o en Internet). La cantidad dependerá de las velas que quieras hacer y de sus tamaños.
  • Colorante, del tono que hayas escogido.
  • Moldes. Uno o varios, para dar forma a tus velas.
  • Esencia aromática. Puedes utilizar aceites esenciales, pero asegúrate que tienen un mínimo de calidad.
  • Cazuela. Para derretir la cera, una varilla guía (las venden también en Internet y en tiendas especializadas), una espátula de madera y pabilos o mechas (el número dependerá de las velas que quieras hacer).

Las velas paso a paso

Hacer velas aromáticas lleva algo de tiempo, pero no es en absoluto complicado. Tan sólo asegúrate de seguir bien los siguientes pasos:

  1. Calentar la cera. Ante todo calentaremos la cera en el cazo, a fuego lento o moderado hasta que se derrita bien. Una buena idea es hacerlo al baño maría (colocando nuestro recipiente con la cera dentro de un cazo más grande) y removiendo con la espátula. 
  2. Añadir colorante y esencia. Cuando la cera se haya enfriado un poco, añade el colorante y unas gotas de la esencia que hayas escogido. Cuidado con no pasarte (o el aroma que desprenderá será demasiado fuerte y empalagoso). 
  3. Vertido de la cera en el molde. Para darle forma, vierte la cera derretida, aromatizada y con color en el molde elegido (conviene engrasar la base y las paredes del molde con una gotita de aceite de cocina).
  4. La mecha. Para fijar la mecha a la vela, ata un extremo de ésta a la varilla guía. Verás que la varilla tiene un orificio por el que puedes enhebrar la mecha y pasarla al otro extremo del molde. Algunas mechas vienen con una base plana que facilita su sujeción en nuestra vela, sobre todo si queremos dejarla dentro de un recipiente.
  5. Corta el extremo de la mecha, asegurándote de dejar un trozo por encima para poder encenderla sin problemas. 
  6. Enfriar. Deja que se enfríe la cera, un procedimiento que puede llevar varias horas. Para reducir el tiempo de espera, conviene colocarlas en sitios frescos y oscuros, lejos del sol.
  7. Desmoldar. Existe la opción de dejarlas en tarros de cristal o de cerámica. Para desmoldar tus velas dale la vuelta al molde y da pequeños golpecitos con el dedo o con un lápiz para ir eliminando el aire y que se vaya desprendiendo sola del molde, evitando así que la vela se rompa o se quiebre.

Seguridad

Hacer velas en casa no supone ningún peligro muy serio, pero hemos de recordar que estamos trabajando con parafina, un producto inflamable que, una vez líquido, puede alcanzar temperaturas muy altas. Por ello, siempre conviene seguir las siguientes precauciones:

  • Utiliza guantes y gafas protectoras.
  • Nunca dejes el fuego desatendido.
  • Conviene utilizar un termómetro de cocina para controlar en todo momento que no sobrepasamos el límite de inflamabilidad.
  • Si la cera prende fuego, cubrir el cazo con un paño y apaga el gas. En ningún caso eches agua, ya que esto no harías más que avivar las llamas.
  • Reserva aparte los utensilios usados para hacer las velas. En ningún caso los mezclaremos con aquellos que se emplean para cocinar.
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