Buenas cremas nutritivas naturales para la piel

Una crema nutritiva natural contiene ingredientes grasos que mejoran el estado de la película hidrolipídica de la piel. Es el mejor tratamiento para mantener su elasticidad y prevenir las arrugas.

El consejo básico para el cuidado de la piel es bien conocido, una crema hidratante para el día hidratante y una nutritiva para la noche, pero ¿cuál es la diferencia entre una crema nutritiva y una crema hidratante? En general, una crema nutritiva de noche contiene más grasas y aceites que un producto de cuidado diurno (y está libre de filtros solares).

La elección de una buena crema nutritiva natural

Algunas marcas cosméticas anuncian que sus productos son capaces de eliminar las arrugas y otros milagros… y no es del todo cierto. Como máximo pueden disimularlas temporalmente. En lugar de creernos esas cosas deberíamos preocuparnos por la calidad de los ingredientes y elegir una crema que ayude a la piel a mantenerse lo más sana y joven posible. Esto se consigue con ingredientes naturales. Por eso leeremos la lista de ingredientes del producto antes de adquirirlo.

Eliminaremos los cosméticos convencionales con propilparabeno, conservante de efecto similar al de las hormonas. Además, las fragancias sintéticas de las cremas nutritivas también pueden ser problemáticas: recordad que los productos con certificación natural no las utilizan.

Otros ingredientes sospechosos son los compuestos orgánicos halogenados como el digluconato de clorhexidina, que puede causar reacciones alérgicas.

Tampoco son recomendables los PEG (polietilenglicoles), que pueden hacer que la piel sea más permeable a sustancias extrañas, ni las parafinas, sustancias derivadas del petróleo que no se integran en la piel tan fácilmente como las grasas vegetales.

Para evitar todos estos ingredientes se puede buscar una crema nutritiva con una certificación natural o ecológica reconocida. Las cremas nutritivas naturales de calidad contienen, en lugar de derivados del petróleo, ingredientes como manteca de karité, o los aceites de jojoba, rosa mosqueta, caléndula o argán,entre otros.

Cuándo conviene utilizar una crema nutritiva

La piel sana, en realidad, no debería necesitar una crema nutritiva porque produce lípidos protectores por sí misma, que luego se combinan con la humedad en la epidermis y se convierten en la llamada película hidrolipídica, una especie de crema hidratante propia de la piel.

Sin embargo, las condiciones de la vida cotidiana moderna a veces hacen necesaria una crema nutritiva. El maquillaje, el protector solar y la suciedad del aire caen sobre la piel durante el día. Y por eso la limpiaremos al llegar a casa y aplicar con generosidad una crema nutritiva (natural, untuosa) por la noche.

La importancia de nutrir la piel desde dentro

Además de aplicarse una buena crema nutritiva natural, es importante que la alimentación ayude. Es necesario beber agua regularmente (entre 1,5 y dos litros al día, si no hacemos ejercicio intenso) y tomar suficientes proteínas para que se regenere el colágeno.

Los alimentos que contienen provitamina A o betacaroteno (vegetales naranjas, verdes), zinc (pipas de calabaza, copos de avena), biotina (cacahuetes, avellanas, sésamo, yema de huevo), ácidos grasos omega-3 (lino, chía y nueces) y omega-6 (frutos secos y semillas en general) refuerzan la barrera lipídica desde el interior.

En cambio, las grasas trans y quemadas de las frituras comerciales, así como el exceso de sal, los conservantes y los potenciadores del sabor son del todo desaconsejables.

Un buen recurso: la manteca de karité*

– Es un antiaging natural que previene el envejecimiento prematuro de la piel y aumenta la producción de colágeno y elastina. Constituye, asimismo, una importante fuente de compuestos antiinflamatorios.

– Especialmente indicada en caso de pieles irritadas, secas, sensibles, reactivas, atópicas o envejecidas, por sus propiedades hidratantes, suavizantes, cicatrizantes, regenerantes y protectoras.

– Protege de los rayos UVA y previene la descamación y las irritaciones solares.

– Equilibra la piel después del afeitado o la depilación.

– En mascarillas capilares aporta hidratación, evita el encrespamiento y regenera las puntas abiertas.

– Hidrata y previene el envejecimiento prematuro del contorno de los ojos.

– No es comedogénica (no produce puntos negros, espinillas…).

– Es una excelente fuente de hidratación 100% natural para todas las edades.

– Previene y trata las estrías del embarazo, sobrepeso, adelgazamiento o pubertad.

– Ideal para la piel atópica del bebé, el eritema del pañal y como coadyuvante al tratamiento de la psoriasis.

– Cicatriza las grietas en los talones, labios y pezones.

– Mejora las boqueras (inflamación en la comisura de los labios), hidrata las manos, pies o codos resecos y mejora las uñas frágiles.

– Indicada para deportistas o personas que pasan tiempo al aire libre y para todo aquel que sea intolerante o alérgico a productos químicos o sufra de eccemas o dermatosis.

Nota: la crema tardará más o menos tiempo en coger cuerpo en función de la temperatura ambiente. Si hace frío, unas horas serán suficientes. De todos modos, si vas con prisa, una vez se haya enfriado, puedes ponerla un rato en la nevera.

 

* Más información en el libro Naturalmente Atractivos: cosmética casera ecológica, veggie y sostenible, de Josefina Llargués, publicado por Ediciones Obelisco (en catalán por Cossetània Edicions).

Blanca Herp y Laura Torres

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